Después de pasar por el mundo de la publicidad, Marisa Morea decidió cambiar los briefings por los pinceles (gran acierto). Desde entonces, esta ilustradora madrileña crea universos llenos de humor y ternura para libros infantiles, especialmente en España, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
Cuando no está dibujando, probablemente esté practicando asanas imposibles, viendo clásicos del cine con una taza de Golden Cake —su té favorito— o perdida en algún mercadillo de antigüedades y vintage.
No me quiero ir a dormir es su primer álbum ilustrado publicado en Canica Books.